TEXTO NARRATIVO - TEMPORALIDAD
por Olga Severgnini

Ya hemos visto en otras oportunidades que no todo texto escrito en prosa es de carácter narrativo. Para que lo sea, debe reunir en primer lugar, ciertos requisitos o elementos básicos:
1 - Sucesión temporal: es decir, una serie de acciones que se desarrollan en el transcurso de un período de tiempo determinado o no
2 - Unidad temática : la predominancia de un tema fuerte por sobre otros, es decir, que, si aparecen varios temas, dichos temas deberán ser funcionales a uno principal
3 - Predicados o hechos transformados : los hechos narrados se encadenan, generando cambios o transformaciones respecto de situaciones o hechos previos.
4) Proceso : las acciones o situaciones representadas son partes de un todo y se comprenden en función de esa totalidad semántica que es la historia narrada
5) Causalidad narrativa: el encadenamiento temporal de hechos, sugiere relaciones  de causa-efecto, lo cual, contribuye a la unidad temática.
6) Evaluación final: (puede estar expresada o sugerida) aunque el final sea abierto, un relato termina  generalmente, con una suerte de mensaje que apunta a reconsiderar algún valor o dis valor social o moral
Ahora bien, el tema de la temporalidad es de suma importancia dentro de estos textos, ya que los configuran desde el punto de vista estructural y semántico. En ese sentido, cabe diferenciar tres tipos o instancias temporales : el tiempo de la historia, el tiempo de la narración o ejercicio narrativo y el del relato producido.
El tiempo de la narración es el del acto mismo de narrar, en cambio, el de la historia real o ficticia, suele ser anterior , pero también puede ser simultáneo o posterior al acto de la narración.
Finalmente, el tiempo del relato, es el del discurso que cuenta la historia, es decir, el determinado por la trama, ya que ésta no tiene por qué respetar el orden de los sucesos narrados, como tampoco, su supuesta duración o la cantidad de veces que hechos similares se habrían reiterado  en la historia. El orden, la duración y la frecuencia, son los tres aspectos que  permiten analizar las semejanzas y diferencias entre el tiempo del relato y el tiempo de la historia.
En cuanto al primer aspecto, el orden del relato puede conservar el de la historia, es decir que sea cronológico en la presentación de los hechos, o que sufra alteraciones o anacronías, por ejemplo, que el relato anticipe un hecho, o cuando la trama retrocede a un momento anterior al del hecho que se venía narrando. El linguista Genette, habla de "prolepsis" o anticipación y de "analepsis" o retrospección.
2 - La duración real de los acontecimientos de la historia suele contraerse o dilatarse en el relato, según las necesidades narrativas. Hay casos en que la duración de un relato parece ajustarse perfectamente a la que tendrían los hechos de la historia. Son los llamados relatos isocrónicos, como ocurre, por ejemplo, en los diálogos teatrales o en las escenas de películas sin cortes. Frecuentemente, un relato presenta anisocronías, es decir, alteraciones en la duración real de los hechos de la historia. Se suelen producir elipsis, es decir, supresiones de partes poco significativas, así, una acumulación de elipsis  constituye un relato sumario, es decir, una síntesis.
Otro tipo de anisocronía es la pausa, que se consigue por medio del ingreso de fragmentos descriptivos o comentarios que realiza el mismo autor o el narrador elegido por éste.
3 - Las relaciones de frecuencia están vinculadas con la cantidad de veces en que un determinado hecho ocurre en la historia y la cantidad de veces que dicho hecho aparece en el relato.
Cuando se cuenta una sola vez lo que pasó una sola vez, Genette habla de relato singulativo. Por ejemplo, el nacimiento de un niño es presentado en una única ocasión en la trama.
Cuando se cuenta lo que sucedió varias veces, la misma cantidad de veces, se está ante un "relato anafórico". Por ejemplo, ha habido tres nacimientos en una familia y se hace referencia a cada uno de ellos.
Cuando se cuenta varias veces lo que sucedió sólo una, se trata de un relato repetitivo.
Finalmente, cuando se cuenta una única vez algo que se repitió varias veces en la historia, Genette lo denomina "relato iterativo". En el discurso verbal, esta capacidad de señalar un hecho en una sola ocasión, dando a entender que ocurrió muchas veces, está concentrada en el pretérito imperfecto.
Ejemplo: "En esa familia, todos los años nacía un niño"
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Síntesis de las consideraciones expuestas en el compendio "El relato Audiovisual", de E.Bettendorfl y Raquel Prestigiácomo)
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Ahora bien, teniendo en cuenta toda esta información, la propuesta de trabajo tiene que ver con el uso de los tiempos verbales en relación con el tiempo del relato. Consiste en que, intenten escribir un relato de tipo anticipatorio, con tema libre, para lo cual; pondrán en juego en las conjugaciones de los verbos,  la relación  presente simple/futuro imperfecto ; o pasado/futuro en el pasado (pretérito imperfecto/ modo condicional)/
Ejemplo : "Elena sólo tiene en claro que está sola y que no volverá a verlo en mucho tiempo, quizá nunca " (presente/futuro)
"Elena sólo tenía en claro que estaba sola y que no volvería a verlo en mucho tiempo, quizá, nunca"
(pasado/futuro en el pasado)
NOTA : PUEDEN HACER USO DE LAS IMÁGENES SUBIDAS EN EL ÏTEM ANTERIOR

---------------------------------------------------------------------------------------------------------------------------Aquí comparto mi narración, donde estoy aplicando estos conceptos y el uso de dos imágenes ---

LA MUJER QUE ESPERA DETRÁS DE LA VENTANA
Todas las tardes a eso de las cinco, la mujer esperaba detrás de la ventana, a que pasara el joven de traje color marrón y sombrero de fieltro. No hacía mucho tiempo que había venido a vivir al pueblo, según pudo averiguar a través de unas amigas suyas. Ella lo descubrió hace un par de semanas, mientras contemplaba el fulgor que desprendían las alas de unas raras aves que sobrevolaban el paisaje, aquella tarde calurosa de mediados de enero. Como de costumbre, en el pueblo, a esa hora no pasaba nada. La plaza aún se hallaba desierta debido al calor reinante. Los niños recién acudirían a jugar en las hamacas, después de las seis de la tarde Por eso le sorprendió en sobre manera, verlo pasar. Es más, en ese momento lo sintió como una aparición. ¿Sería un ánima?
No lo era, claro estaba. Desde esa tarde ese deseo repentino de asomarse a la ventana y quedarse contemplando la imagen que ésta le ofrecía a las cinco de la tarde, se volvió un hábito, más aún, una necesidad. Sabía que lo vería pasar por allí, justo, frente al balcón de esa ventana, con paso firme, pero aplomado, quizá se dirigía a su trabajo ... Así era, según le confirmaron sus amigas del barrio. Parece que se trataba del médico nuevo, el que reemplazaría al doctor Pascual que hacía muy poco tiempo, se había jubilado. Recibió esta información con cierto júbilo. La entusiasmaba la idea de que hubiera un nuevo médico en el pueblo, ese conglomerado de vacíos, desierto, hastío, rutinas monótonas, siestas interminables, forzadas y forzosas resignaciones.
(Ya me cansé de escribir sobre mí misma, sobre esta angustia, este desánimo que me va carcomiendo el alma lentamente, mientras te siento cada vez más lejos de mí y la pérdida de seres queridos se va acrecentando a pasos agigantados, se va multiplicando de modo exponencial y siento que ví nacer ese rayo de luz aquella noche, podría jurarlo, si ... Y no iba a salir, no, pero ella insistió y ... Bueno, después de eso vino todo lo demás, ver el brillo de la luna más intenso y contundente que, de costumbre, como dándome aviso de que te vería, y fue así, no más, poner un pie en la peatonal, caminar un par de cuadras, levantar la cabeza, saliendo de mi habitual ensimismamiento, y verte ... para colmo, esa sería la última noche antes de partir de regreso ... Después, lisa y llanamente, es este languidecer colmado de problemas cotidianos, quiza para ocupar tiempo con asuntos a resolver y escapar de este sentimiento hacia vos ..., esto que me pasa con vos ... ,por eso, mejor, sigo con la historia ...)
Había decidido ir a consultarlo en estos días, pero cayó en la cuenta de que, para eso debía encontrar una buena excusa.¡Qué problema! Era tan sana , jamás tenía dolencias físicas o enfermedades, sólo algunos ínfimos malestares muy esporádicos ... "Ahí viene", pensó ... De pronto el pensamiento se detuvo y sólo hubo espacio y energía para una sola idea : verlo. El a todo esto, ni se daba cuenta de nada, ni siquiera atinaba a dirigir su mirada hacia la ventana, y eso que, en realidad era muy amplia y las rejas permitían ver desde el exterior hacia adentro de la casa, perfectamente, claro que, deteniendo un poco el paso, cosa que él no hacía, si bien no corría, se podía advertir que andaba apurado y que su paso por allí era obligatorio. ¡Se imaginaba ... tantas cosas!
Una noche soñó con él, aunque, sólo, al principio del sueño, porque, en un momento ella se vió a sí misma con un ramo de flores, en medio de un campo totalmente reverdecido, como si esas flores fueran para él ... ¿Para él? En realidad, no sabría dilucidarlo. En el sueño parecían más bien, tener otro destinatario ... Su madre ...
(Debo detener la narración aquí. Siento que ficción y realidad se están cruzando en el relato. Siento que estoy reproduciendo el sueño de anoche, y que no sólo no puedo, sino que, no quiero aquí, tergiversar los datos, no ...  Necesito seguir, si ..)
Se despertó bruscamente, entonces recordó que, si todo salía bien, le darían el alta esa misma tarde ...
Se acercó a la ventana, la plaza aún estaba vacía pero el sol la iluminaba dándole brillos rojizos, cuando  sus rayos se filtraban por entre el carenado de las hamacas...
Miró el reloj, estaba ya, a punto de pasar, como,de costumbre. Eran las cinco y cuarto, sin embargo su ánimo, esa tarde había cambiado, ese asunto, simplemente, había dejado de interesarle por completo ...
                                                            OLGA SEVERGNINI - San Lorenzo, 15 de julio de 2020
(basado en la observación de la imagen de la joven detrás de la ventana, y la de la misma joven, con un ramo de flores en sus manos)



Comentarios

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  2. Muy buena narración, Liliana!, me encantó

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  3. ESTHER DE AZCA


    Esther de Azca

    Siempre solitaria, como una paloma herida, vivía un duelo tan grande que superaba su manera de ser. Cada día era infinito igual que las noches.
    Se repetía como un robot estas frases, tal vez para hallar fuerzas, para sanar sus alas, para dejar hablar a sus pensamientos...
    Soy Esther de Azca, la mujer que es capaz de surgir de entre los escombros de la guerra, de la violencia, la que puede acallar las voces de las ensordecedoras metrallas y de las bombas, la que lucha por extirparlas de la memoria cada vez que hablan desde los suburbios del horror...
    Soy Esther, la que llora en silencio y a solas, la que encontró un gran amor, y lo vivió intensamente,
    la que amó con el cuerpo y con el alma.
    Soy Esther, la viuda que tiene negra el alma porque me morí amando...
    A la que se le quebró en mil pedazos el corazón y le robaron la sonrisa, mutilaron los sueños de señora, de mujer enamorada, envenenaron sus sentidos.
    Soy Esther, la viuda de Manuel Azca, quien me dejó su herencia... una vida de alegría que destruyó el invasor pero... por qué no me llevó con el en ese viaje, si yo lo amaba tanto, podía haber sido su enfermera y estar con en los hospitales de campaña.
    El partió a su último vuelo de improviso y me quedé sola parada frente al abismo de mi existencia sin él, mi ave Fénix murió con él, mi mundo se derrumbó y me cubren los escombros del desánimo...
    Algo la sacude interiormente y ve lo que miraba sin ver
    De pronto una luz, la sustenta, puede mover las piedras, sacudir las cenizas...
    - ¡La imagen del abuelo sosteniendome en sus brazos!, ese óleo que restauró mi Manuel, que sobrevivió al desastre, me hizo ver que siempre se puede comenzar otra vez.
    Mientras lo limpia con esmero y llovizna en sus ojos, se somete al dialogo consigo misma.
    ... Pero me es tan difícil amor mío, pensó en voz alta... unos pasos lentos casi desconocidos la hacen mirar a la puerta, apoyado sobre un bastón, se acerca una figura que la abraza fuerte y llora con ella, incrédulos, apabullados, se miran, se abrazan, se besan...
    -¡Soy tu Manuel! Estoy vivo... solo pasé cinco años en un hospital de Francia como NN hasta que te recordé mi amor.
    - y yo... ¡Soy Esther la que volvió a vivir porque estás conmigo!
    Ahora solo los esperaba un nuevo camino y una nueva oportunidad para volver a empezar... juntos.

    Liliana Silvia Morello

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  4. Qué bonita narración, Liliana!! Te felicito

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