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LA ATMÓSFERA EN UN CUENTO DE CIENCIA FICCION



  1. Así como antes habíamos visto que  ciertas características de los personajes que intervienen en un cuento, así como el ambiente y la época en que la acción o suceso del cuento, se desarrolla; determinaban su atmósfera, la cual, a su vez, ubicaba dicho cuento dentro de uno u otro sub género - policial, suspenso, terror - en el caso del cuento o relato de ciencia ficción, dicha atmósfera adopta características muy particulares. Ahora bien, cabe preguntarse ¿Qué es la ciencia ficción?
 La ciencia ficción es un subgénero de la literatura de ficción (narrativa principalmente), cultivada a partir del siglo XX en diversos soportes impresos y con distinto público y margen de aceptación, cuyo principio radica en la creación de relatos especulativos en torno al impacto de la ciencia y la tecnología en la vida del ser humano.
Tradicionalmente se piensa la ciencia ficción como un género que sueña con los mundos futuros y con capacidades tecnológicas venideras, consideración que hace al género depender enormemente de una capacidad adivinatoria, como la que se atribuye a Julio Verne, escritor que predijo los viajes en globo y en submarino en sus novelas de aventuras.
Sin embargo, la propuesta de la ciencia ficción es mucho más compleja. El abanico de temas que suele interesarle va desde futuros y sociedades futuras, hasta mundos paralelos, robots, viajes interestelares o en el tiempo, realidades virtuales, culturas alienígenas o dilemas físicos de la realidad conocida. Cualquier tema que plantee un relato ficcional sostenido en el cruce de discursos provenientes  de la ciencia y la tecnología puede pertenecer a este género narrativo.
Los autores de ciencia ficción han cultivado profusamente el género del cuento y de la novela, si bien es posible hallar obras inscritas en este género en los medios del cine, la animación, el cómic y los video juegos. Esto se debe a la enorme popularidad que el género ha adquirido desde mediados del siglo XX hasta principios del XXI, convirtiéndose así en uno de los imaginarios populares más en boga y más explotados comercial y artísticamente.
  1. Origen de la ciencia ficción

Si bien existen obras literarias muy anteriores a la creación del género pero que bien podrían considerarse sus antecesores, como Frankenstein de Mary Shelley, las obras de Julio Verne, e incluso los mitos del Golem judío y algunos relatos de La Biblia, se estima como inicio de la ciencia ficción a los inicios del siglo XX. En particular las décadas entre 1920 y 1930, en las cuales la gran depresión económica mundial impulsó la necesidad en las generaciones jóvenes del consumo de relatos escapistas, fantásticos, que les permitieran adentrarse en otras realidades paralelas y escapar a la propia. Así nacen las primeras revistas de historietas que popularizan el género, como Amazing Stories de Hugo Gernsback.
Este origen explica el aura de desprecio y marginación con que se pensará el género en adelante, asociándolo con relatos escapistas y populares de baja ralea. Sin embargo, en los años siguientes autores del calibre literario de Isaac Asimov, Robert Heinlein y Arthur C. Clarke cultivarán la novela y el relato de ciencia ficción con gran mérito artístico.
Otros autores que confirmaron el lugar de este género especulativo en la literatura universal fueron Phillip K. Dick, Ray Bradbury, Stanislav Lem, e incluso Adolfo Bioy Casares y Jorge Luis Borges.
  1. Características de la ciencia ficción

  • Es eminentemente narrativo, ya sea de largo o corto aliento, aunque existen también raras incursiones en el mundo de la poesía.
  • Interesado en el discurso científico y tecnológico, así sea como excusa para interrogarse respecto a la realidad, el tiempo, la vida, la muerte y otros asuntos trascendentales de la humanidad.
  • Tener cierto margen de predicción tecnológica, atribuible más que nada a que este género indaga en los sueños y fantasías de la humanidad que la ciencia se empeña en hacer realidad.
  1. Ejemplos de ciencia ficción

Algunos ejemplos de obras literarias de ciencia ficción son:
  • Yo, robot de Isaac Asimov;
  • Cita con Rama de Arthur C. Clarke;
  • Crónicas marcianas de Ray Bradbury;
  • Soy leyenda de Robert Matheson;
  • La invención de Morel de Adolfo Bioy Casares;
  • Neuromancer de William Gibson.
  1. Elementos de la ciencia ficción

Cada autor del género aborda con libertad sus preocupaciones e intereses, como en cualquier otro. Aun así, es posible trazar algunos de los motivos recurrentes del género en una serie de conflictos:
  • La inventiva humana. El desarrollo de tecnologías novedosas que ponen en riesgo la estabilidad de la vida como la conocemos, o que impactan de manera catastrófica o injusta o moralmente retadora en la manera en que las sociedades se organizan, como la biotecnología, los viajes en el tiempo, etc.
  • La aventura espacial. La exploración del universo y las consecuencias positivas, negativas y sorprendentes que ello conlleva, como el contacto con culturas extraterrestres, la formación de gobiernos galácticos, el encuentro con los orígenes del universo, el encuentro con Dios.
  • Fenómenos naturales imprevistos. La utilización de la ciencia y la tecnología como aliadas del hombre en la lucha por preservar su hogar (cataclismos) o por huir de la extinción a manos de fuerzas naturales impredecibles.
  • La inteligencia artificial. La robótica y la exploración de la inteligencia artificial, con todas las interrogantes éticas y morales que conlleva, cuando no el enfrentamiento entre el ser humano creador y su creación.
(Fuentes consultadas :Última edición: 29 de noviembre de 2019. Cómo citar: "Ciencia ficción". Autor: María Estela Raffino. De: Argentina. Para: Concepto.de. Disponible en: https://concepto.de/ciencia-ficcion/. )
Ahora bien, tomando en cuenta esta información acerca del cuento o relato de ciencia ficción, la siguiente consigna  consiste en tratar de escribir un cuento o relato cuya atmósfera lo ubique dentro de este subgénero, a partir del siguiente fragmento:
" ... Esperarás aquí hasta que el reloj dé las doce : después nos encontrarás sucesivamente, guiado por las figuras. Esas figuras rigen el mundo; mientras dure el examen, te confiaremos el curso de las figuras: el cosmos estará en tu poder. Si no alteras el orden del zodíaco, nuestros destinos y el destino del mundo seguirán el curso prefijado; si tu imaginación se equivoca, si después de la Balanza imaginas el León y no el Escorpión, el maestro a quien buscas perecerá y el mundo conocerá la amenaza del aire, del agua y del fuego ... " 
(fragmento del cuento " Las doce figuras del mundo" de Bustos Domec - seudónimo usado por Jorge Luis Borges y Adolfo Bioy Casares para firmar cuentos y relatos escritos a duo por ellos )
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(comparto aquí, mi texto basado en dicha consigna de trabajo)
                                              ZODIACO
Todo se iba vaciando, disminuía hasta tornarse casi  la nada misma. El virus había arrasado con más de la mitad de la población mundial y lo poco que quedaba aún en pie parecía ir perdiendo densidad o incluso, volatilizarse.
En su hogar se estaban terminando las provisiones, el dinero, y el aislamiento social impedía salir en busca de un empleo. La convivencia forzada con los suyos había hecho estragos con la paciencia de todos. 
Su hija se había ido nuevamente de la casa, su hijo menor casi no le dirigía la palabra. A sus amigas hacía mucho tiempo que no las veía y ya casi ni se comunicaba con ellas.
Se sentía cada vez más sola, aislada, incierta. No sabía si los pensamientos que su mente le dictaba eran reales o pura paranoia.
Una noche había bebido un poco más de la cuenta - la soledad y el aislamiento  le habían corrido los horarios de sueño y de vigilia y, como se estaba quedando despierta hasta tarde, solía tomar bastante vino tinto, para poder al fin dejarse llevar por sus sentimientos, conectar más con los recuerdos que tan bien atesoraba su alma, de esas épocas, cuando estaba más ilusionada, más llena de sueños, de anhelos...
Se estaba quedando dormida - había tenido un día muy ocupado y además había estado entrenando - cuando comenzó a percibir un resplandor que venía desde la ventana, seguido de un estruendo. Nunca supo si ese fenómeno la despertó o todo ocurrió en sueños. En ese momento escuchó una voz que, en una lengua extraña, pronunció una palabra incomprensible. Sintió que debía repetirla y lo hizo. En ese momento el resplandor cobró forma corpórea aunque etérea, lumínica, entonces notó que era la silueta de un hombre aunque su aspecto era blanquecino, casi transparente. ¿Sería un holograma? Antes de dar con la respuesta, el hombre etéreo comenzó a hablar. Esta vez sus palabras eran, claras, contundentes. Sentenció : "Tú, espera a que den las doce, mañana, a la noche, y nos encontrarás detrás del monte que aparecerá ante tus ojos. Pero, para hacerlo tendrás que guiarte con el orden en el que aparecen las figuras del Zodíaco, repitiéndolas una detrás de la otra.  NO OLVIDES QUE ELLAS RIGEN EL ESTADO NATURAL DE LAS COSAS, RIGEN EL MUNDO. Si no alteras ese orden nos irás encontrando ante cada palabra que pronuncies, y nuestro destino, así como el destino del mundo, seguirán su curso, pero si tu imaginación se equivoca y, después de la Balanza decides pronunciar León en lugar de, Escorpión, no sólo, no nos hallarás, sino que, el mundo perecerá ante la venganza del aire, del agua, y del fuego..."
Volvió en sí, quizá despertó, quizá salió de un estado de ensoñación, lo cierto era que ese sueño o visión había sido, en realidad, una revelación: las cosas estaban como estaban, patas para arriba,  porque los hombres, movidos como siempre por su arrogancia y por sus propios intereses, habían alterado el orden del Zodíaco, es decir, el curso natural de las cosas, y todo lo que había que hacer era, nada menos que, restablecerlo ... ¿De qué modo? Bueno, esa respuesta posiblemente la tuvieran esos seres que se le aparecieron, no ella, o si la tenían los hombres, incluso, ella, no podían dilucidarla sin la ayuda de estos seres, posibles avatares de la Naturaleza o tal vez Seres de Luz, y esto era así, no porque al hombre le faltase capacidad de comprensión sobre todo lo que había provocado con su propia mano, sino, porque seguía enceguecido con sus propios caprichos. 
Lo que sí podía ella hacer era intentar restablecer, al menos, el orden interno familiar, sería aportar un grano de arena más, a la recuperación del orden universal ...

  OLGA SEVERGNINI - Coordinadora del T.L. A.Storni - 07/06/2020









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  3. Me inspiré en la película Guerra de los mundos y en el relato bíblico de la 2da. venida de Cristo y el Apocalipsis .

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  6. CONFUSIÓN (insírado en una foto de mi amiga y compañera del taller, Alba)

    Las maderas crujientes del viejo castilllo se hacían sentir, sobre todos esas noches de luna llena cuando Agustina enloquecía queriendo salir, cuando su piel se llenaba de pelos, su rostro iba transformándose, sus dedos delgados, largos, se hacían más largos aún, con uñas de bruja y pelambre azabache.
    ¡¡¡ Esos ruidos, esas maderas, ese viento!!!! _¡¡¡ Por favor basta !!!!_ gritaba desesperada Agustina, dándose la cabeza contra la agrietada pared del corredor, hasta que la sangre cubrió su cara, justo en el momento que oscuras y pesadas nubes tapaban la luna.
    Todo de a poco volvió a la normalidad, ya no crujian las maderas, ya el viento no azotaba las ventanas, Agustina volvió a ser esa tímida muchacha meditabunda que gustaba de las lecturas románticas, tenía todo el tiempo del mundo para leer ya que vivía sola con una gran fortuna en un castillo del siglo XVIII, herencia familiar.
    También solía bajar al pueblo y sentarse en el único bar a tomar té y un poco de sol, siempre con un buen libro bajo el brazo.
    Después de aquella tormentosa noche de luna llena, siempre le ocurría, amanecía con una gran ansiedad por bajar al pueblo con sus libros y buscar un lugar para evadirse de su triste realidad. Así lo hizo. Sentada en el bar, estuvo desde media mañana, libro en mano y descansando en una silla a su lado seis libros más, era su forma de leer, un rato de cada uno, rara costumbre que le hacía entrelazar historias en su mente y buscarles un final distinto.
    Transcurría la tarde, la lectura la absorbía totalmente, de repente empezó a sentirse extraña, tenía hambre, pidió pollo al limón y lo devoró, seguía sintiéndose rara, las piernas se teñían con un insípido vello que iba apareciendo, sus dedos se alargaban y sus uñas crecían, dejó el libro sobre la mesa y tocó su rostro, el vello ya lo cubría completamente _¿como podría ser? ¿otra vez? _ pero era de día, había sol, _ no, no podía transformarse ahora, su corazón luchaba por salir del pecho, corrió hasta el puente que cruzaba el río, debajo de él se sentó en una piedra y lloró amargamente, retorciéndose, doblegando su voluntad, sus ansias de hincar sus dientes, en el cuello del mesero que tan amablemente la había servido.
    Cada minuto que pasaba sus aullidos se escuchaban más escalofriantes en todo el pueblo.
    El bar cerró las puertas, las comadronas espiaban detrás de las ventanas, los niños lloraban asustados, el cura, crucifijo en mano, oraba al cielo rogando volvieran pronto los hombres del pueblo, trabajando en las minas, para dar fin a esa pesadilla y capturar una vez por todas a ese lobo asesino, mientras el mesero acomodaba los libros detrás el mostrador _ la señorita Agustina vendrá a buscarlos cuando ese lobo ya no merodee por el pueblo_
    NORMA YACUZZI

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  12. Muy buenos y creativos los textos "Bitácora I y II", Liliana. Te felicito. Estás escribiendo cada vez mejor.

    A mi también me gustó mucho tu cuento, Norma, está muy bien manejado el suspenso y el vocabulario. Te felicito

    Muy lindo cuento "The Bar Letters´s". Me encanta comote inspiraste en la idea de la mujer que lee con fruición, planteada por el cuento de Norma, y la llevaste a otro lugar completamente distinto, con un gran dominio del suspenso y también, con riqueza de vocabulario. Hay frescura a nivel narrativo, también. Felicitaciones.
    Me siento muy feliz de tenerlas como compañeras del taller, noto su constante evolución. (soy Olga)

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